ECONOMÍA DE FICHAS

ECONOMÍA DE FICHAS

Madre mía lo que me cuesta que las fierecillas hagan algo o que empiecen a hacer algo. ¿Nos os ha pasado alguna vez? Quieres que se laven los dientes después de cada comida y nunca lo hacen, quieres que recojan los juguetes al final del día y siempre tienen alguna excusa para no hacerlo. ¡Mi fierecilla mayor se hace hasta la dormida para evitar la tediosa tarea de recoger los juguetes! Si es que, a la hora de las responsabilidades no hay nadie como ellos para escaquearse. Pero a parte de estas “minirresponsabilidades” a veces queremos que aparezca o se reafirme ciertas conductas en ellos. A mi me ha pasado con la caca en el orinal. ¡No hay manera que la haga! Debe gustarle más hacer caca en la braga y mamá tener que pasarse todo el día lavando bragas de la fiera. Intenté de todo hasta que encontré el método de la economía de fichas y he de decir, que funciona.

La economía de fichas es un método que se usa para el refuerzo o aparición de conductas no sólo en niños, también en adultos (Está claro que en cada caso tiene que estar adaptado a quien va dirigida). Se basa en elegir la conducta a reforzar, y a través de estímulos positivos (recompensa mediante fichas) tras la realización de la conducta que queremos reforzar, conseguir que la fierecilla vaya realizando esa conducta más a menudo hasta que esté completamente instalada en ella. Pero no solo es la recompensa mediante fichas; una vez que tenga unas cuantas fichas, éstas son intercambiadas por un reforzador o “premio”. Sí, todo esto suena un poco lioso, pero para ello os cuento como lo he hecho yo y ya veréis que es muy sencillo.

Como ya os he dicho, quería que mi fierecilla hiciera caca en el orinal y dejar de lavar tres bragas a mano todos los días, entonces, una tarde de lluvia en las que estábamos condenadas a quedarnos en casa, diseñamos un árbol grande con unas manzanas de quita y pón. (Cada uno puede escoger cualquier temática). Esa tarde nos lo pasamos bomba, a parte de que al participar en el diseño la fierecilla mayor, ya se va involucrando en el proyecto y va cogiendo con más ganas la actividad. Le iba explicando para que era el árbol, para que íbamos a usar las manzanas, que pasaría cuando el árbol estuviese lleno de manzanas.

Una vez terminado nuestro árbol, lo pegué en la puerta del baño a su altura (parece una cosa obvia, pero muchas veces colocamos aquellas cosas que queremos que usen en lugares y alturas que ellos no pueden alcanzar, y eso, al final, no sirve para nada ya que la fierecilla tiene que interactuar con ello), así lo ve cada vez que va al baño y le va animando a que haga caca. Y llega el momento de la verdad, ¡cuando aparece la caca en el orinal y no en la braga! entonces, inmediatamente después, aparte de un refuerzo verbal diciéndole lo genial que lo ha hecho, le dejo colocar una manzana en el árbol. He de confesar que lo de colocar la manzana en el árbol le vuelve loca, y así cada vez que hace caca en el orinal y no en la braga. Hay gente que dice que cuando la conducta no se realiza o se realiza la antigua conducta se debe quitar una ficha conseguida, yo no soy partidaria de ello, las veces que se ha ganado una manzana por haber hecho caca en el orinal, ha estado bien, y simplemente, si se hacía caca en la braga no le pegaba una manzana manzana. Cada vez que no le ponía manzana a mi fierecilla, se la veía triste, y poco a poco, la caca cada vez se hacía más en el orinal. Una vez que el árbol estaba completo de manzanas, entonces las intercambiaba por un premio. La fierecilla le encantan los libros, así que lo tenía bastante fácil, cada 10 manzanas en el árbol, 1 libro.

Repitiendo “este juego” conseguí que la acción de hacer caca en el orinal se estableciera y ganase una batalla.

Puedes utilizar cualquier temática para la economía de fichas, y el número de fichas a intercambiar debe ser proporcional a las veces que se tenga que realizar, es decir, de nada nos sirve un árbol de 10 manzanas para lavarse los dientes si te la lavas los dientes 4 veces al día, el árbol lo tendrías completo en dos días y medio, y en este caso premio cada dos días, sobresaturarás a la fierecilla y no conseguirás nada. EL caso contrario tampoco puede darse, si la conducta aparece una vez a la semana, no pongas 10 manzanas en el árbol ya que el premio lo recibirá en dos meses y medio. Eso quien mejor lo sabes eres tú y ver la conducta a cambiar.

Y a parte de un estímulo para que la fierecilla haga algo que queremos, es una buena actividad para hacer con ella y pasar una tarde estupenda.

 

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